Cómo rellenarlo
Cuanto más claro sea qué incluye (y qué no), menos discusiones habrá después.
Por ejemplo, 30 días. Así no te comprometes a ese precio para siempre.
Un presupuesto no es una factura, pero el cliente necesita saber el total con impuestos.
Una firma o un correo de «aceptado» te protege si luego hay desacuerdos.
Errores frecuentes
- No poner la fecha de validez.
- No detallar qué incluye el precio.
- Empezar sin la aceptación por escrito.
Qué dice la ley
Un presupuesto no es una factura y no tiene datos obligatorios por ley, pero conviene que incluya las condiciones y la validez de la oferta. Es un modelo orientativo: tu convenio colectivo puede mejorar lo que dice la ley.